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En la ciudad de Viña del Mar falleció el 31 de enero de 1952 Pedro Prado Calvo, a los 65 años de edad. En vida se desarrolló en diferentes campos como: novelista, poeta, pintor, dibujante, arquitecto, agricultor y diplomático.
Además fue el fundador y director de la revista literaria “Los Diez”, siendo finalmente galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 1949.
Su poesía está marcada por temas de amor, justicia, de incomunicación entre las personas, de soledad y de muerte. Si bien, comenzó cultivando el verso libre como se ve en su primera obra “Flores de Cardo”; luego trabajó el soneto en “Camino de las Horas”.
Entre sus “Ensayos y Divagaciones”, hay uno que tiene por título “Tres Palabras”, en el cual encierra una profunda filosofía y Prado pone en él su alma de poeta y su erudición en él define en general el espíritu irónico y burlesco del chileno.
Cabe señalar que en 1908 publicó su primer volumen de versos, titulado “Flores de Cardo; al que le siguieron en 1915 “Los Pájaros Errantes”; en 1920 “Alsino”, que junto con “La Reina de Rapa-Nui, de 1914, y “Un Juez Rural”, constituyeron sus novelas de mayor valor. En 1925 publicó un drama “Androvar”; después sus libros de sonetos, “Camino de las Horas” en 1934; “Otoño en las Dunas” en 1940; “Esta Bella Ciudad Envenenada” en 1945, y “No más que una Rosa” en 1946.
Prado considerado uno de los escritores que manifestó una personalidad más definida, inició su carrera literaria a los 29 años de edad en 1915, organizando y ejerciendo la jefatura del "Grupo de los Diez", con algunos escritores que pertenecían a la Colonia Tolstoyana.
Este importante movimiento intelectual que reunió entre otros a Manuel Magallanes Moure y Juan Francisco González, fundaron la revista literaria “Los Diez”, y editaron obras de Maluenda, Santiván, Gana y otros.
Entre 1921 y 1923, Prado ejerció el cargo de Director del Museo Nacional de Bellas Artes, época en que planteó la necesidad de abrir similares centros culturales en otras ciudades del país, pero sus peticiones no tuvieron acogida entre las autoridades.
A los 49 años de edad, en 1935, con su libro “Camino de las Horas”, ganó el Premio Academia de Roma que era otorgado por la Embajada de Italia.
Prado ejerció la diplomacia en Colombia, donde tuvo una estrecha amistad con Sanín Cano. También colaboró en la mayor parte de las revistas chilenas y argentinas de su tiempo. Escribió en la revista “Claridad” de Buenos Aires, bajo el seudónimo de “Androvar”.
En 1940 fue elegido presidente de la Sociedad Nacional de Escritores y nueve años más tarde, gracias a la calidad de su producción literaria, obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1949, a los 63 años de edad.
Cabe consignar que Prado nació en la ciudad de Santiago el 8 de octubre de 1886, quedando huérfano de madre a los 2 años de edad. Estudió en el Instituto Nacional, y posteriormente, ingresó a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, sin terminar su carrera. A los 20 años, cuando falleció su padre en 1906, empezó a ejercer alternadamente sus tres profesiones, sin título: de arquitecto, agricultor y escritor.
Como arquitecto, colaboró con el autor del proyecto de la sede de la ex - embajada de Estados Unidos en el Parque Forestal. En 1910 fundó la “Revista Contemporánea”, una de las mejores de su tiempo en América.
Contrariamente a la de otros artistas, su vida fue tranquila y, aún, un tanto burguesa. Amaba la quietud y la música del silencio. Para trabajar en paz construyó un torreón en lo más apartado de su casona de Mapocho y de allí como de un invernadero fluyó su abundante obra.
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